El consejero Jurídico del Ejecutivo Federal, Arturo Zaldívar, aseguró que el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, ya no cuenta con inmunidad procesal, luego de separarse temporalmente de su cargo.
Zaldívar explicó que el llamado “fuero” no protege a la persona, sino exclusivamente a la función pública que desempeña un servidor mientras permanece en el cargo. Por ello, al solicitar licencia y dejar de ejercer sus funciones, cualquier funcionario pierde esa protección constitucional y puede ser sujeto a detención o proceso penal como cualquier ciudadano.
El funcionario federal precisó que algunos medios difundieron de manera incorrecta que tanto Rubén Rocha como el alcalde con licencia de Culiacán, Juan de Dios Gámez, conservaban fuero pese a haber solicitado licencia, lo cual rechazó categóricamente.
Detalló que la inmunidad procesal, contemplada en el artículo 111 de la Constitución, únicamente impide que ciertos funcionarios sean procesados penalmente sin una declaratoria de procedencia emitida por la Cámara de Diputados, pero esta protección desaparece en el momento en que dejan de ejercer el cargo.
Zaldívar subrayó que existen precedentes del Poder Judicial Federal que respaldan esta interpretación, por lo que insistió en que la licencia implica la pérdida automática de dicha inmunidad. Con esta aclaración, el consejero Jurídico buscó frenar versiones erróneas sobre el alcance del fuero en casos de funcionarios separados de sus funciones.










