Un jurado en Los Ángeles determinó que las plataformas Meta y YouTube contribuyeron al desarrollo de conductas adictivas en una joven usuaria, por lo que ordenó a ambas compañías pagar una indemnización de tres millones de dólares por daños.
El fallo es considerado histórico y podría marcar un precedente en la manera en que las empresas tecnológicas asumen su responsabilidad legal frente al impacto de sus productos en la salud mental, particularmente entre jóvenes.
Durante el proceso judicial, celebrado en febrero, el director ejecutivo de Mark Zuckerberg compareció ante el tribunal para rendir testimonio sobre las prácticas de la compañía, incluyendo el uso de sus plataformas por menores de edad y la implementación de herramientas como filtros de belleza.
La demanda fue interpuesta en 2022 por una joven californiana de 20 años, identificada en documentos legales como KGM, quien acusó a empresas como Meta, YouTube, TikTok, Google y Snap de diseñar productos que fomentan la adicción, comparando sus prácticas con las de la industria tabacalera.
De acuerdo con la denunciante, comenzó a utilizar plataformas como Instagram y YouTube desde temprana edad de manera compulsiva, lo que, aseguró, agravó problemas de depresión y pensamientos suicidas. Las empresas involucradas han rechazado estas acusaciones.
Durante su declaración, Zuckerberg negó haber engañado al Congreso respecto al funcionamiento de sus plataformas y defendió las políticas internas de la compañía. Sin embargo, fue cuestionado sobre el uso de redes sociales por menores, ante lo cual reconoció que algunos usuarios falsean su edad al registrarse.
Tras conocerse el veredicto, Meta expresó su desacuerdo mediante un comunicado y señaló que analiza posibles acciones legales para impugnar la decisión.
Se prevé que este caso influya en más de mil 600 demandas similares que actualmente se encuentran en proceso en Estados Unidos, relacionadas con el impacto de las redes sociales en la salud mental de los usuarios.










